¿Será cierto que por ser GAYS nos vamos al infierno?
- 24 abr 2015
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Hola soy Alex, quisiera comenzar confesando que en una época de mi vida cuando logré aceptarme como gay (al descubrir que era gay entré en un estado de negación pero ese es otro tema) alrededor de los 18 años, me hice el siguiente planteamiento: Si Dios condena la homosexualidad… ¿Eso significa que debo renunciar a mis creencias? (yo era más religioso que el adolescente promedio más no un fanático) y por más de un año, tal vez año y medio, me aparté de Dios por decirlo de alguna forma, fui criado bajo la religión católica como la mayoría de los venezolanos, así que dejé de rezar y antes lo hacía seguido, dejé de persignarme al pasar frente a una iglesia y lo más importante dejé de atormentarme con pensamientos de culpabilidad.
Por un tiempo esto pareció ser la solución a la sensación que tenía de conflicto entre lo que según Dios está bien y mi preferencia sexual. Tuve incluso la osadía de pensar: “Bueno, si Dios no me quiere y no me acepta como soy, pues yo tampoco lo quiero ni lo acepto a él”… con esta frase estúpida parecida a: “si no me prestas tus juguetes no te prestos los míos” viví más de un año. Fue un colchón psicológico momentáneo.

Al pasar ese año, comencé a sentirme vacío, sin sentido, como que algo me faltaba… en los momentos en que estaba a solas y quería reflexionar sobre algo o tenía algún anhelo, no tenía a quién pedirle, no creer en nada te lleva a un estado como de no tener conciencia (al menos en mi caso) y entonces entendí que me hacía falta Dios, fue una sensación muy extraña, porque había eliminado de mi vocabulario hasta la frase “si Dios quiere” que se usa mucho y al darme cuenta de que no puedo de dejar de ser gay pero al mismo tiempo necesitaba tener alguna creencia, tuve que llegar a un punto medio.
Tal vez a muchos no les importe cultivar su lado espiritual y me parece muy triste eso porque considero que todos los seres humanos necesitamos creer en un ser supremo, bien sea: Dios, Jehová, Alá, Buda, El Universo, La Energía, El Karma, lo que sea… yo creo que es una necesidad humana y entonces remplacé mi primera frase, la que me sirvió por un tiempo, por esta otra: “Dios, aunque tú no me quieras ni me aceptes como soy, yo si te quiero y te acepto en mi corazón” un poco mejor, este nuevo pensamiento creo que me devolvió el alma al cuerpo jajajaa comencé a creer de nuevo y a pedir por mi bienestar y el de mi familia, me sentía muy contento, tenía muchas cosas que reorganizar en mi mente y replantear ese punto medio entre Dios y mi sexualidad.
Mi mensaje con esta historia es que evites caer en conflicto, la biblia nos dice una cosa, pero la biblia fue escrita por el hombre no por Dios... No creo que a Dios le importe si te gustan los hombres o las mujeres, le debe importar más que seas honesto, hagas el bien, ayudes a la gente, honres a padre y madre, hay tantas formas de ser buena persona y ser gay a la vez que a mi parecer eso cuenta antes los ojos de Dios... Una vez entiendas esto creo que me vas a acompañar con mi nuevo pensamiento y el definitivo por cierto: “Si Dios, soy gay, pero también soy una buena persona, amante de la justicia, de la honestidad, la responsabilidad, la vida, del respeto y creo en ti, tengo la seguridad de que eres un Dios bueno, que nos pone pruebas en la vida que debemos aceptar con paciencia y humildad para ser mejores personas; y si el hecho de ser gay no me impide ver ni sentir esto: es porque tal vez no sea importante para ti”
















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